#RESEÑA - JURGEN O LA COMEDIA DE LA JUSTICIA



Título: JURGEN O LA COMEDIA DE LA JUSTICIA
Autor: JURGEN BRANCH CABELL
Editorial: DEFAUSTA
Páginas: 354
Traducción: Susana Prieto Mori

 


Hay libros que tienen un don, una presencia atemporal, una capacidad casi viscosa de agarrarse a tus ideas y quedarse allí un tiempo y lo que es más fascinante, tienen esa capacidad incluso si no has llegado directamente a sus páginas. Son libros que perviven en su influencia en otros autores, sus rasgos han llegado hasta ti desde puntos diversos, páginas distintas y autores que, incluso puede darse el caso, no conocían la fuente original. Ejemplos de este tipo de influencia son Terry Pratchett, Michael Moorcock, Scott Fitzgerald, Mark Twain, Ursula K. LeGuin o Neil Gaiman, que no duda en catalogar a James Brunch Cabell como su autor favorito.

Jurgen o La Comedia de la justicia es uno de esos libros. No se entendería prácticamente nada de la parodia fantástica, de la burla satírica de las leyendas y la mitología sin las andanzas de Jurgen. Esto es así dado que James Brunch Cabell creo todo un mundo para sus aventuras socarronas, Poictesme, y lo pobló de todo tipo de ambientes, personajes y culturas. Su alcance ocupa varios libros, aunque Cabell siempre lo consideró una única obra coral: Biografía de la vida de Manuel (sí, eso de hacer un universo único entre libros que parecen muy distintos no se ha inventado ahora.). Y qué vida, amigos, ¡qué vida!



Todo empieza como lo hacen las buenas historias, con algo simple; Jurgen se encuentra con un tipo maldiciendo al diablo y sale en su defensa, lo que hace que se gane la gratitud del Señor Oscuro y sufra su particular gesto de agradecimiento: hacer desaparecer a su mujer. Desde ese momento, Jurgen iniciará una larga búsqueda de su no-amada mujer recorriendo un sinfín de tierras de ensueño y pesadilla. Veremos desde deidades de todos los panteones hasta a Merlín y la espada excalibur.

A Cabell le gusta jugar con lo simple, ocultando lo complejo dentro de vueltas y vueltas de símbolos y parodias. Llevándote por sendas sin que te des cuenta, lanzándote dobles sentidos y juegos de palabras. Con esto consigue algo vital en su obra, que el lector esté entretenido en cada página, ya sea en una descripción, con uno de sus largos diálogos reflexivos o entre viaje y viaje de Jurgen. Es vital porque es el vehículo de la obra pero no el contenido, ni mucho menos. 


Jurgen es una obra maravillosa y pionera en la rara habilidad de darte con una mano la caricia del humor y con la otra la bofetada de la realidad. La primera es la que disfrutas tanto que no sientes la segunda hasta que es demasiado tarde. Has terminado el libro y la mejilla empieza a ponerse roja e hincharse.
 
Cabell atiza con sorna a la sociedad de su época donde los convencionalismos atrapaban con fuerza y dejaban poco margen de movimiento. El pasaje en el que vuelve a su gran derrota frente al pretendiente de su amada es un buen ejemplo de ello y la forma de desarrollarse es toda una puñalada trapera a la espalda de las normas del establishment de la sociedad. No son raros tampoco los juegos de palabras que ocultan referencias sexuales de una forma descarada al mismo tiempo que sutil, no en vano la obra se ganó muchos detractores y fue llevada a juicio por la Liga de Nueva York para la Supresión del Vicio. Cabell desata las cuerdas que atan las libertades de los hombres —y en especial de las mujeres— y da rienda suelta a su Jurgen como si se tratase de un caballero en combate singular contra lo normativo.


La novela viene subtitulada como La comedia de la justicia, y no podría tener nombre más acertado. Jurgen como protagonista es en sí mismo una comedia de todos los arquetipos de héroe que pueblan la fantasía heroica. Nuestro protagonista se pasa gran parte de la novela enarbolando la virtud de la justicia allá donde va para al final, cometer una injusticia tras otra. Es el gran tema de la obra, la justicia entendida de manera idealizada que lleva a injusticias todavía peores. 

Alternando juicios y valores, reflexiones trasgresoras y metáforas libertarias, Jurgen alcanza un techo en la novela paródica que otros muchos han seguido, caminando por un sendero abierto a golpe de espadazos por su Jurgen.


Es un libro para entender lo que vino después, para seguir el río de la sátira hasta casi su nacimiento y hacer justicia a un autor que, si bien es una institución en su tierra, en España, donde la parodia gusta tanto, nunca ha tenido reconocimiento. Por ello se agradece enormemente que Defausta Editorial lo haya recuperado y editado en español por primera vez. Una edición cuidada, enmarcada en su nueva colección de otros mundos que ya nos trajo la genial Viaje a Arcturus y que incluye contenidos extra como el anexo, El Juicio de Jurgen o un glosario muy útil dado la enorme nómina de personajes que aparecen en la obra. La traducción, una vez más, corre a cargo de Susana Prieto, haciendo una labor de una calidad que ya empieza a ser costumbre.
 
Haced justicia, amigos, leed Jurgen, “un tipo dotado de una inteligencia monstruosa”.


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